EL HERBALIFE GRAN CANARIA SUPERA A UN COMBATIVO SAN PABLO BURGOS (87-80)

LOS AMARILLOS LOGRARON DERROTAR AL EQUIPO BURGALÉS CON UN GRAN ÚLTIMO CUARTO.

Olía a trampa en el Gran Canaria Arena. Es lo habitual cuando visita el recinto de Siete Palmas un equipo con un balance especialmente negativo y, encima, recién ascendido. Pero San Pablo Burgos arribaba a costas grancanarias por primera vez en su historia insuflado de ánimos tras derrotar a RETAbet Bilbao Basket en Miribilla. Nombres como Jenkins, Fisher, o Thompson eran argumentos de sobra para esperar un rival de entidad, más allá del 2-8 en su balance de triunfos y derrotas.

Salió fuerte el equipo de Diego Epifanio, logrando un parcial 0-5 gracias a puntos de la pareja exterior conformada por Jenkins y Fisher. Tardó unos dos minutos y medio en estrenar su casillero de puntos el Herbalife Gran Canaria y lo hizo a través de Marcus Eriksson. El sueco, que admitió en la previa del choque jugar aún con dolor, ignoró el mismo para enchufar a los suyos. Anotó tres puntos y arrancó un parcial 12-0 (12-5, minuto 5) que permitió a los isleños tomar ventaja. Él, y un activo Oriol Paulí que dejó recuperaciones y mates por dosis iguales y espectaculares, lideraron al equipo local.

San Pablo Burgos, lejos de amilanarse, hizo lo que ya fue capaz de hacer ante el campeón Valencia Basket y el líder Real Madrid: competir de tú a tú con entereza. Los burgaleses firmaron un buen cuarto y aunque se vieron por detrás en todo momento, no le perdieron la cara al encuentro. El lagunero Alejandro López, canterano amarillo, generó ventajas penetrando, pero los amarillos, con un parcial 8-2 para cerrar el cuarto, lograron acabar el período con seis de ventaja (22-16).

Luke Fischer se estrenaba en la primera acción del segundo cuarto. Reaparecía hoy Xavi Rabaseda tras la lesión sufrida con la selección española y lo hizo muy intenso y, además, acertado. Clavó un triple que estiró la ventaja pero San Pablo Burgos siguió empujando con gran acierto. Sebas Saiz hacía mucho daño en la pintura y Barrera exhibía muñeca para mantener al conjunto castellano muy metido en el encuentro. Una acción de dos más uno de Gallius (34-34, minuto 16) igualaba el choque.

No tardó el conjunto de Epifanio en adelantarse. No tuvieron vértigo y a base de trabajo y constancia lograron tomar la delantera. Fue una canasta de Barrera la que puso al Burgos dos arriba. Reaccionó rápido el grupo isleño con un triple de un inspirado Eriksson, que acabó la primera mitad con 15 puntos y cuatro aciertos desde más allá de 6,75. Otro triple del sueco disparaba a los claretianos (42-37, minuto 18) pero San Pablo Burgos siguió a lo suyo, sin amedrentarse en ningún momento. Jenkins y Fisher dieron la cara y al descanso seguía todo en el aire (46-42).

 

TRANQUILIDAD PARA REMONTAR

Oriol Paulí inauguró la segunda mitad con una canasta tras recuperación. El Herbalife Gran Canaria precisaba aumentar la intensidad defensiva si quería romper el partido. Por momentos lo hacía, pero no había manera de parar al escolta John Jenkins. Jugador de amplia experiencia europea, el americano se salió con 25 puntos sin prácticamente fallar en sus tiros de campo. Era imparable el jugador burgalés pero los grancanarios mantenían una renta que oscilaba entre los dos y los cinco puntos. Tras triple de Paulí (53-48, minuto 24), los grancanarios volvían a estirar un poco el chicle.

Pero, como sucediera en el segundo cuarto, volvió a ponerse por delante el San Pablo Burgos. Un mate de Ondrej Balvin servía para mantener la dinámica de ventaja local pero significaba el final de la misma. Los burgaleses lograron un parcial de 0-7 después de varias pérdidas consecutivas de Herbalife Gran Canaria para tomar la delantera. El conjunto de Luis Casimiro no hallaba la manera de subsanar los errores ofensivos y, en defensa, sufrían ante la capacidad de sacrificio de los visitantes. De hecho, Burgos alcanzaba el último cuarto con una renta favorable de tres puntos (61-64).

Durante los primeros compases del acto definitivo, el Herbalife Gran Canaria fue a remolque. Sin desesperarse en ningún momento, eso sí, pero siempre por detrás durante tres minutos. San Pablo Burgos siguió exhibiendo una gran actitud, con Jenkins asumiendo tiros y el resto de compañeros adoptando a la perfección su rol secundario pero igual de importante. Coincidían Balvin y Pasecniks en pintura y la coyuntura, que durante la mañana no había sido especialmente positiva, fue aprovechada por los amarillos.

El balón empezó a circular en la ofensiva claretiana como apenas lo había hecho durante el partido, con Balvin y Pasecniks entendiéndose a la perfección. Cinco puntos seguidos del pívot letón adelantaban a los amarillos, que no volvieron a mirar atrás. Sus tantos fueron seguidos por cuatro también consecutivos de Ondrej Balvin. El checo fue el mejor hombre amarillo con 13 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias. En el último cuarto estuvo en todos lados.

Pero la rebelión burgalesa tenía un último capítulo. Lo siguió peleando el equipo de Epifanio y llegó a situarse a solo un punto (72-71, minuto 35). Pasecniks prosiguió impasible con su exhibició de mates volviéndose a colgar del aro. Era el último cuarto de los hombres altos… hasta que llegó DJ Seeley. El escolta californiano, cuando más quemaba el balón, tomó responsabilidades. Anotó seis puntos consecutivos para mantener con ventaja a los claretianos y, en los instantes finales, fue el coraje de Eulis Báez el que selló el triunfo.

Una victoria más para un Herbalife Gran Canaria que sigue sin perder en casa, ya sea en competición doméstica o europea.

 

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