LA BELLA ARMONÍA AMARILLA ARRASA EN ZARAGOZA (57-102)

LOS AMARILLOS DOMINARON DESDE EL PRIMER CUARTO Y ACABARON SUMANDO EL TRIUNFO A DOMICILIO MÁS AMPLIO DE SU HISTORIA EN ACB.

Tras las constantes palizas europeas el Herbalife Gran Canaria buscaba la mejora desde el entrenamiento y el descanso. Era una máxima confirmada. “Hacer de la necesidad virtud”, tal y como comentaba en rueda de prensa poco después Luis Casimiro. El entrenador amarillo se puso manos a la obra junto con su cuerpo técnico para pulir problemas y buscar esa armonía utópica con arcoíris y todos cogidos de la mano. Semanas después, resultó no ser tan irreal.

Los claretianos tenían la baja de su capitán Eulis Báez para afrontar la pista de un Tecnyconta Zaragoza que disputaba su segundo partido como local con el nuevo entrenador, Luis Guil. El primero lo habían solventado con gran autoridad ante Río Natura Monbus Obradoiro. Era de esperar encontrar un equipo rojillo más fiel a su talentosa plantilla que a los resultados obtenidos durante el año.

En los compases iniciales, así fue. Planinic salió de inicio y supuso un quebradero de cabeza para los interiores rivales. Los maños no se encontraban cómodos en ataque, y sus tiradores no encontraban situaciones claras para mirar a canasta sin tener que abusar del bote. A pesar de ello, un triple de Tomás Bellas ponía por delante a los locales (10-9, minuto 4) en un constante toma y daca de alto ritmo anotador. McCalebb cogió el guante y anotó dos triples consecutivos de difícil factura para empezar a disparar a los suyos.

El de NOLA firmó un primer cuarto -y, en general, un partido- brillante con seis puntos y cinco asistencias. Con 14-15 en el marcador, el equipo de Luis Casimiro apretó el acelerador para poner el ‘modo rodillo ON’ y empezar a abrir distancias. Salin acertó tras un inicio titubeante y Planinic siguió a lo suyo. Pasecniks, actuando de ‘4’, ocasión problemas de ajustes en la defensa rival y al término del primer acto la diferencia era ya de dobles dígitos (19-29).

Kuric y Oliver, líderes de la segunda unidad, se unieron a la fiesta en el segundo envite anotando dos triples consecutivos. El parcial llegó a ser de 0-8 para el 19-37 antes de que los árbitros se vieran obligados a parar el juego por problemas en la mesa de anotadores. Tras unos diez minutos de interrupción en los que se procedió a reiniciar el sistema del marcador, ambos equipos pudieron retomar el encuentro.

Los claretianos sufrieron un triple de Jelovac en la primera acción, pero el miedo de haberse enfriado desapareció rápidamente. Oliver respondió con un triple y los últimos cinco minutos previos al descanso fueron un auténtico recital. Bien es cierto que Tecnyconta Zaragoza no gozó de suerte de cara al aro y en balones divididos que tocaban pero no se quedaban los jugadores locales. El parcial con el que se cerró el cuarto fue de 4-16 para una diferencia que rozaba la treintena (26-53).

Una apisonadora

El engranaje del equipo claretiano no necesita aceite. La solidaridad lo hace todo. Tanto en ataque como en defensa el grupo amarillo recitó una poesía bella, de cadencia hipnotizante que acabó por desquiciar a un Tecnyconta Zaragoza que, sin hacer un mal partido, se vio sin opciones muy pronto. Apaleado y aturdido, superado en todo momento por el armonioso juego del rodillo amarillo.

Sin interrupciones por problemas técnicos, la segunda parte del partido careció un poco de historia. Tan solo la de un Herbalife Gran Canaria que logró el triunfo más amplio de su historia en ACB a domicilio. Un tremendo 2+1 de Bo McCalebb sirvió para que los visitantes superaran la treintena de ventaja (30-62, minuto 23) en los primeros momentos del tercer acto. El de Nueva Orleans gozó de mucho tiempo de descanso en los últimos minutos de encuentro, en los que Casimiro aprovechó para dar la batuta del juego isleño a Oriol Paulí.

Antes de que eso ocurriera, el cuadro amarillo siguió a lo suyo. Aprovechó perfectamente la ventaja interior con Planinic y Hendrix, que sumaron en conjunto 33 puntos y 13 rebotes. Ninguno de ellos alcanzó el doble-doble pero sí lo hizo Pablo Aguilar, que acabó la noche con 11 tantos y otros 11 rechaces. Tras un amago de barullo tras una pequeña pelea verbal entre Pasecniks y Benzing, se alcanzó el último período con 31 de diferencia (49-80).

Lejos de utilizar los diez minutos definitivos para maquillar un poco la actuación de la tarde, el Tecnyconta Zaragoza se hundió todavía más. Lo hizo a base de errores provocados por una lógica frustración que varios jugadores no supieron manejar. El parcial fue de 8-22 y sirvió para que Xavi Rabaseda anotara un bonito aro pasado y lograse así que los once jugadores amarillos en activo pudieran sumar al menos dos puntos.

El 57-102 final es esclarecedor, sobre todo, del lado de un Herbalife Gran Canaria arrollador que ya piensa en la cita del sábado que viene contra FC Barcelona Lassa para seguir aspirando a los puestos más altos de la Liga Endesa.

 

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